Publicar en las redes sociales después de un accidente puede causar problemas imprevistos si usted termina presentando un reclamo, ya que las compañías de seguro y los equipos legales pueden utilizar su publicación para buscar pruebas que puedan perjudicar su caso. A continuación se presentan algunos consejos de un abogado de lesiones personales en San Antonio, TX, sobre cómo la actividad en las redes sociales puede impactar un reclamo después de un accidente automovilístico.
Es muy importante tener en cuenta que las compañías de seguro y los equipos legales de la oposición monitorean activamente las plataformas de redes sociales. Cuando presenta un reclamo por accidente automovilístico, pueden buscar en sus cuentas cualquier publicación, fotografía o comentario que puedan contradecir su versión de los hechos o sugerir que usted no está tan lesionado como afirma. Incluso si su cuenta está configurada como privada, las aseguradoras aún pueden encontrar formas de acceder su contenido u obtenerlo a través de medios legales durante el descubrimiento.
Por ejemplo, una publicación de usted participando en actividades físicas después de reclamar lesiones graves podría usarse como evidencia para minimizar o negar su compensación. Las fotografías de una fiesta o unas vacaciones pueden utilizarse para argumentar que sus lesiones no son tan graves como dice. Es mejor evitar la actividad en las redes sociales, incluso si parece no estar relacionada con su accidente, ya que lo que publique podría ser malinterpretado.
Después de un accidente, es normal hablar de lo sucedido, especialmente en las redes sociales. Sin embargo, cualquier inconsistencia entre sus publicaciones y sus declaraciones oficiales a la policía, los profesionales médicos o los ajustadores de seguro podría ser perjudicial. Por ejemplo, si publica que se siente bien poco después del accidente pero luego informa lesiones graves al presentar su reclamación, la parte contraria puede argumentar que usted está exagerando o inventando sus síntomas.
Además, los detalles que comparta sobre el momento, la ubicación o las circunstancias del accidente también podrían entrar en conflicto con lo que luego les diga a los ajustadores de seguro o a su abogado. Estas discrepancias, incluso si no son intencionales, pueden generar dudas sobre su credibilidad y crear disputas sobre la validez de su reclamación. Por lo tanto, es prudente evitar hablar del accidente en línea hasta que se resuelva el proceso judicial.
Incluso si no publica nada directamente relacionado con su accidente, otras personas que lo etiqueten o comenten sus publicaciones aún pueden afectar su reclamación. Por ejemplo, es probable que sus amigos o familiares puedan etiquetarlo en fotografías o actividades que, de acuerdo con las compañías de seguro, demuestran un nivel de capacidad física más alto del que usted afirma. Incluso los comentarios destinados a mostrar apoyo, como “¡Pareces estar bien ahora!” o “¡Me alegro que te estés divirtiendo!” pueden usarse indebidamente como pruebas para cuestionar sus lesiones.
Es posible que no tenga control sobre lo que otros publican o cómo lo etiquetan, pero usted puede tomar precauciones para minimizar estos riesgos. Monitorear sus fotos, comentarios y publicaciones es esencial para proteger su reclamación. Desactivar el etiquetado o pedirles a sus amigos que eviten hablar de su accidente o lesiones en línea puede ayudar a reducir la posibilidad de problemas.
Muchas personas asumen que borrar las publicaciones o configurar los perfiles en las redes sociales como privadas los protegerá del escrutinio durante un reclamo por accidente automovilístico. Desafortunadamente, este no siempre es el caso. Una vez que algo se comparte en línea, puede resultar difícil borrarlo por completo, y las compañías de seguro aún pueden obtener acceso a través de medios legales. Incluso las publicaciones eliminadas pueden recuperarse si un equipo legal contrario las solicita a través del proceso de descubrimiento.
Además, aunque las configuraciones de privacidad pueden brindar cierto nivel de protección, no son infalibles. Las compañías de seguro se han convertido cada vez más expertas en encontrar formas de sortear estas barreras, incluida la creación de cuentas falsas o la solicitud de información a través de terceros. El mejor enfoque es abstenerse de publicar sobre su accidente o lesiones en lugar de confiar en medidas de privacidad o eliminar contenido después del hecho.
Una táctica común utilizada por las compañías de seguro y los equipos legales es sacar las publicaciones en las redes sociales fuera de contexto para debilitar su reclamo por accidente automovilístico. Incluso publicaciones o fotografías aparentemente inocentes y sin relación con el accidente pueden utilizarse en su contra. Por ejemplo, una foto suya sonriendo en una reunión familiar o participando en una actividad de bajo impacto puede presentarse como evidencia de que usted no está sufriendo el dolor ni las limitaciones que afirma.
Debido a que es fácil malinterpretar o distorsionar el contenido de las redes sociales, las aseguradoras pueden manipular sus publicaciones para crear una narrativa que beneficie su caso. Esto significa que todo lo que comparta, incluso si parece inofensivo o positivo, puede distorsionarse para restar importancia a sus lesiones. El curso de acción más seguro es evitar publicar cualquier cosa que pueda interpretarse de manera diferente o usarse indebidamente en el tribunal.
Si tiene fotografías o videos del lugar del accidente, los daños a su vehículo o de sus lesiones, estos pueden servir como documentación útil si se maneja adecuadamente. Sin embargo, debe abstenerse de publicarlas en el internet, ya que las redes sociales pueden utilizarse fácilmente en su contra. Comparta fotos o videos del accidente, los daños del vehículo o sus lesiones únicamente con su abogado para construir un caso sólido y bien documentado.
Su abogado puede determinar qué pruebas respaldarán mejor su reclamo y asegurarse de que se presenten de una manera que fortalezca su posición. Trabajar con su abogado en lugar de publicarlas le permitirá aprovechar este tipo de evidencia en su favor y evitar los riesgos asociados con la exposición en las redes sociales.
Esto incluye no compartir fotos, videos ni detalles de lo ocurrido, de sus lesiones ni del proceso de recuperación. Cualquier información que se comparta en internet puede usarse como evidencia y puede manipularse para minimizar sus lesiones o culparlo del accidente. Incluso algo tan simple como mencionar su ubicación o actividades después del accidente pueden malinterpretarse y usarse en su contra durante las negociaciones.
No hable sobre su reclamo, negociación, ni estrategia legal en el internet. Incluso las menciones indirectas o vagas pueden ser utilizadas por las compañías para cuestionar su credibilidad o los detalles de su reclamación. Mantenga todas las discusiones relacionadas con el caso fuera del internet y privadas para asegurarse de que nada de lo que diga pueda ser sacado de contexto o manipulado por la parte contraria.
Si bien, las configuraciones de privacidad no son infalibles, pueden limitar quién ve sus publicaciones. Haga que sus cuentas sean lo más privadas posibles y restrinja quién puede ver sus actualizaciones o etiquetarlo en publicaciones. Además, considere revisar su lista de amigos y sus conexiones para asegurarse de que solo las personas de confianza tengan acceso a su información durante este momento delicado.
Hasta que se resuelva su reclamo, limite la actividad en las redes sociales por completo. Cuanto menos publique, menos material tendrán las compañías para utilizar en su contra. Al mantener un perfil bajo y ser cauteloso con respecto a su comportamiento en línea, usted puede minimizar el riesgo de comprometer su reclamo.
Si ha estado involucrado en un accidente automovilístico y necesita asesoría legal, comuníquese con Gamez Law Firm en San Antonio, TX. Nuestros abogados expertos pueden guiarlo a través del proceso y ayudarlo a evitar problemas inesperados debido a las publicaciones en las redes sociales.